TERAPIAS DE CONVERSIÓN
Pedro Espino
Se trata de un conjunto de
prácticas dirigidas a cambiar la orientación sexual de alguien (de homosexual a
heterosexual) o a modificar la denominada identidad de género para
hacerla corresponder con el sexo biológico propio rechazado por una persona (en
los medios transactivistas al sexo biológico se le suele denominar «sexo
asignado al nacer», como si se tratara de una asignación burocrática o
aleatoria). Entre estas prácticas se incluyen:
•
La psicoterapia
•
El asesoramiento o los consejos religiosos
•
Programas de rehabilitación en retiros
espirituales
•
Técnicas de modificación conductista
En España, la Ley para la
igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los
derechos de las personas LGTBI (BOE del 1-3-2023) «prohíbe la práctica de
métodos, programas y terapias de aversión, conversión o contracondicionamiento,
en cualquier forma, destinados a modificar la orientación o identidad sexual o
la expresión de género de las personas, incluso si cuentan con el
consentimiento de la persona interesada o de su representante legal». Su
aplicación se considera una infracción administrativa muy grave que lleva
aparejadas multas de 10.001 a 150.000 euros, aunque no figura hoy (junio de
2026) como delito punible.
El día 25 de junio de 2026 el
Congreso de los Diputados aprobó por mayoría absoluta la reforma del Código
Penal para penalizar estas terapias, que desde el PSOE se calificaron de
torturas. El resultado de la votación fue: 178 votos a favor, 32 en contra (Vox)
y 137 abstenciones (PP). Esta reforma seguirá su tramitación en el Senado. El
diputado del PP Jaime de los Santos dijo en la tribuna de oradores: «Soy del
PP, soy maricón y me siento muy orgulloso de ambas cosas». A pesar de que se
abstuvo en la votación, defendió que la ley contra las terapias de conversión
era necesaria por tratarse de un delito inaceptable contra la dignidad humana y
que estas prácticas requerían de la vía penal en lugar de meras sanciones
administrativas, aunque denunció el «sectarismo» y la «instrumentalización» del
colectivo LGTBI+ por parte de la izquierda. La respuesta del PSOE corrió a
cargo de Víctor Gutiérrez, secretario de políticas LGTBI+ de este partido,
quien dijo entre otras cosas: «yo también soy maricón, pero orgulloso de estar
en el lado correcto de la historia».
La nueva norma propone castigar
«con pena de prisión de seis meses a dos años, y multa de ocho a 24 meses, al
que aplique o practique sobre una persona, aun con su consentimiento o el de su
representante legal, actos, métodos, programas, técnicas o procedimientos de
aversión o conversión». Es decir, de la sanción administrativa actualmente
vigente se pasará a un delito del que se ocupará el Código Penal. Es previsible
que la ley salida del Congreso recibirá enmiendas a su paso por el Senado.
En la actualidad, de acuerdo con
el artículo 9.3 de la Ley 41/2002, la mayoría de edad sanitaria está
establecida a los 16 años por lo que una persona de dicha edad está capacitada
para otorgar por sí misma el consentimiento informado para cualquier tratamiento
médico o intervención quirúrgica, sin necesidad de autorización parental. Es
decir, puede someterse a tratamientos hormonales y quirúrgicos para tratar de
adecuar su imagen a lo que algunos denominan sexo o género sentido cuando
no coincide con el sexo real. Entre los 12 y los 16 años es exigible el
consentimiento de los padres o tutores legales.
Es llamativo que una técnica
psicoterápica voluntaria recibida por una persona mayor de edad se considere un
delito punible con cárcel y que algunas mutilaciones (castración, extirpación
quirúrgica de las mamas…) sean legales y se consideren «terapias afirmativas»
de carácter progresista, defendidas por la izquierda, para tratar un trastorno
de identidad de alguien que dice que «ha nacido en un cuerpo equivocado».
Paradójicamente, el Código Penal (artículo 149) castiga de forma genérica a
quien cause a otra persona la pérdida o la inutilidad de un órgano o miembro
principal, y explícitamente la mutilación genital a menores de edad.


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