EL FENÓMENO SORPRENDENTE DE ZOHRAN MAMDANI, NUEVO ALCALDE DE NUEVA YORK.
Mahmoud Rabbani
A sus 34 años, Zohran Mamdani es ya una figura
histórica. Su biografía lo dice todo: nacido en Uganda de padres indios, se
mudó a la ciudad de Nueva York cuando era un niño y creció en la atmósfera
académica de la Universidad de Columbia (donde su padre es un destacado
profesor). Mamdani se identifica como musulmán, fue legislador estatal de
Queens, es miembro del Partido Demócrata y de los Socialistas Demócratas de Estados
Unidos y está casado con la animadora e ilustradora Rama Duwaji, de origen
sirio, cuyo trabajo ha sido publicado en The New Yorker.
El ascenso de Mamdani al
puesto más alto de la ciudad de Nueva York ha supuesto varios hitos. Es el
primer musulmán y la primera persona de ascendencia surasiática en llegar a ser
alcalde, ha sido el primero en usar el Corán en la jura del cargo y ha sido
también el más joven en ocupar esta posición en más de un siglo. Con más de 1,1
millones de votos obtenidos en las elecciones, Mamdani logró la mayor cantidad
de votos de cualquier candidato a la alcaldía desde la década de 1960.
La ceremonia estuvo llena
de simbolismo, incluida la canción tradicional del movimiento obrero Bread
and Roses, interpretada por la cantante Lucy Dacus, que pone de manifiesto
los derechos de los trabajadores a la justicia y la dignidad. Ahora comienza la
cuenta atrás mientras Mamdani se dispone a cumplir sus grandes promesas:
“entregar una agenda de seguridad, accesibilidad y abundancia, donde el
gobierno refleje y viva como la gente que representa”. Como él mismo señaló,
esos objetivos no serán fáciles de lograr.
Uno de los momentos más
emotivos de su discurso fue cuando declaró que gobernaría de la misma manera en
que hizo campaña: como socialista democrático, y añadió que esto significaba
que se centraría en los neoyorquinos de clase trabajadora, sin importar las
críticas de los detractores. “Fui elegido como socialista democrático, y
gobernaré como socialista democrático”, dijo. “No abandonaré mis principios por
temor a ser considerado radical”.
Mamdani reiteró su
promesa de intentar gravar a los ricos y a las empresas para financiar sus
propuestas, que incluyen la guardería universal y los autobuses gratuitos. Su
tono fue diferente al de su discurso de victoria en la noche electoral, cuando
señaló a la “clase de los millonarios” por oponerse a un salario mínimo más alto,
criticó al presidente Trump y a su principal rival para la alcaldía, el
exgobernador Andrew M. Cuomo, e insistió en que respondería a la oligarquía y
el autoritarismo con la fuerza que temen, no con la complacencia que desean.
En su discurso inaugural,
Mamdani trató de establecer un tono de unidad. Reconoció que algunos
neoyorquinos “ven esta administración con desconfianza o desdén” y les habló directamente
a ellos. “Si eres neoyorquino, soy tu alcalde”, dijo. “No importa si estamos de
acuerdo o no, te protegeré, celebraré contigo, lloraré a tu lado y nunca, ni
por un segundo, me esconderé de ti”.
Mamdani no hizo ningún
esfuerzo por ocultar sus afinidades ideológicas durante la campaña. En el mitin
de Forest Hills, con la votación anticipada en marcha, estuvo acompañado en el
escenario por dos de sus mentores, el senador Bernie Sanders y la representante
Alexandria Ocasio-Cortez, dos voces progresistas destacadas. En la toma de
posesión, Ocasio-Cortez presentó a Mamdani, y Sanders, quien es judío, le tomó
el juramento ceremonial del cargo sobre el Corán.
En un momento en que el
odio y la división están en aumento, Sanders dijo que la elección de un
socialista democrático para gobernar la ciudad más grande del país debe ser
vista como un antídoto. “Mostraste al mundo la lección más importante que se
puede aprender hoy”, dijo Sanders. “Cuando los trabajadores se unen, cuando no
dejamos que nos dividan, no hay nada que no podamos lograr”.
Durante la campaña, el imán
Khalid Latif había defendido a Mamdani de los ataques islamófobos. Y en la ceremonia,
en la que Mamdani estuvo rodeado de los representantes de las distintas
religiones de Nueva York, instó al nuevo alcalde a ayudar a las personas sin
hogar e inmigrantes: “La ciudad nos pertenece a todos y nuestra liberación está
unida”.
Durante muchos años se
esperaba que los alcaldes de Nueva York expresaran su solidaridad con Israel, y
casi todos lo han hecho. No ha sido el caso de Mamdani, quien se había mostrado
abiertamente crítico con las acciones de Israel. Algunos se preguntan cómo
Mamdani logró superar la desconfianza de tantos votantes que no estaban de
acuerdo con él sobre Oriente Próximo y otros temas divisivos, y cómo logró unirlos,
incluidos muchos judíos que lo votaron.
Si Zohran Mamdani tiene
las habilidades y la suerte necesarias para tener éxito en lo que se conoce
como el segundo trabajo más difícil de Estados Unidos, aún está por verse. Sin
embargo, en un momento en que muchos parecen haber perdido la fe en el futuro
de Estados Unidos y hablan con nostalgia sobre hacer grande al país nuevamente,
los recién llegados —inmigrantes, incluido el nuevo alcalde de Nueva York—
continúan abrazando el sueño americano. Le deseo suerte y éxito ya que lo
merece por sus nobles ideales.
Ahora que conocemos a
Mamdani, no resulta sorprendente que haya condenado el arresto del
presidente venezolano Nicolás Maduro y de su esposa, hecho que calificó como
“un acto de guerra” y una “violación de la ley federal e internacional”. Del
mismo modo, su decisión de revocar órdenes ejecutivas previas de apoyo a Israel
—que equiparaban las críticas a ese Estado con el antisemitismo y prohibían el
boicot en su contra— se inscribe en la misma lógica. Según Mamdani, los
palestinos ya no tendrán que enfrentarse a una política que proclama el
universalismo, pero que en la práctica los convierte en la excepción.


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